La asociación Matrioskas reúne a familias en duelo e instituciones en la Plaza del Ayuntamiento de Cádiz para homenajear a sus bebés fallecidos, dar visibilidad a una realidad que durante demasiado tiempo ha permanecido en silencio y reclamar una atención sanitaria más humana y respetuosa
Inmaculada Martínez Aragón.- Con motivo del Día de la Concienciación de la Muerte Gestacional, Perinatal y Neonatal, hoy 15 de octubre, la Asociación Matrioska, entidad andaluza de apoyo al duelo perinatal, gestacional y neonatal, en colaboración con el Colegio de Enfermería de Cádiz, han celebrado un emotivo acto de recuerdo y sensibilización que se ha desarrollado frente a la fachada del Ayuntamiento en la Plaza de San Juan de Dios de la capital gaditana.
Una convocatoria impulsada por la asociación Matrioskas para reconocer la existencia de los bebés fallecidos durante la gestación, el parto o los primeros días de vida, acompañar a sus familias y reivindicar que ninguna pérdida debe vivirse desde la soledad, el silencio o la invisibilidad.
La presidenta de Matrioskas y vicepresidenta del Colegio de Enfermería realizó la lectura del manifiesto.
El encuentro ha reunido a familias, representantes institucionales y profesionales en torno a un objetivo común: dar un lugar y un reconocimiento a estas vidas y garantizar que quienes atraviesan este duelo encuentren respeto, sensibilidad y acompañamiento.
El acto ha estado conducido por Maribel Rivera, vicepresidenta de Matrioskas quién ha estado acompañada por la delegada de Salud, Eva Pajares, la concejala de Salud del Ayuntamiento de Cádiz, Gloria Bazán, la tesorera y la vocal en Cádiz de Matrioskas, Rocío Rosano y Soledad Giménez, respectivamente, y la presidenta de esta Asociación, Aroa Vaello, quién también ha acudido en calidad de vicepresidenta del Colegio de Enfermería de Cádiz.
El programa ha incluido la lectura del manifiesto nacional sobre la muerte gestacional y la participación de las familias, quiénes han compartido cartas, poemas, y sus experiencias personales en recuerdo de sus hijos, nietos y sobrinos fallecidos.
Como gesto simbólico de recuerdo y homenaje, se ha llevado a cabo el encendido de una vela por cada uno de los bebés fallecidos, seguido de la lectura de sus nombres en la provincia de Cádiz. El acto ha concluido con una emotiva suelta de globos de helio con los nombres de todos ellos, como símbolo de amor, memoria y reconocimiento a sus vidas.
El valor de reconocer y acompañar el duelo
Desde Matrioska pretenden con esta iniciativa volver a poner el foco en la necesidad de visibilizar una realidad que, con frecuencia, continúa rodeada de silencio y en la que las familias necesitan espacios para expresar su dolor, recordar a sus bebés y sentirse comprendidas. Nombrar a los hijos e hijas fallecidos y reconocer su existencia constituye una parte fundamental de este homenaje, que reivindica el derecho de las familias a vivir su duelo sin que su pérdida sea minimizada o invisibilizada, han puntualizado.
En este sentido, la presidenta y fundadora de Matrioskas, Aroa Vaello, ha subrayado la importancia de la escucha, las despedidas y la conservación de recuerdos. Una fotografía, una prenda, una carta o cualquier otro objeto pueden convertirse en un vínculo tangible con el bebé y ayudar a las familias a mantener viva su memoria, ha destacado.
La atención de los profesionales sanitarios adquiere un papel esencial en este proceso. Cada palabra, cada gesto y cada oportunidad de crear recuerdos pueden influir en la manera en que una familia afronta la despedida. Por ello, avanzar hacia una atención más humana y respetuosa implica reconocer el dolor, facilitar espacios íntimos para la despedida y ofrecer un acompañamiento sensible a las necesidades de cada familia.
El Consejo Andaluz de Enfermería financia el proyecto de ‘cajas de recuerdo’
Además, durante la mañana de este mismo día, coincidiendo con la celebración del Foro Andaluz de Enfermería que se desarrolla en Almería, el CAE ha anunciado la financiación de doscientas cajas de recuerdos que se remitirán a los hospitales andaluces, una iniciativa impulsada desde el Consejo Andaluz de Enfermería para que las familias que afrontan la muerte de sus bebés puedan conservar recuerdos tangibles de su existencia.
La iniciativa representa un paso hacia una atención sanitaria que sitúa también en el centro las necesidades emocionales de las familias y la importancia de respetar sus decisiones y sus tiempos.
La jornada del 15 de octubre invita, asimismo, a reforzar el compromiso compartido de las instituciones, los profesionales sanitarios y la sociedad para que ninguna familia tenga que afrontar esta experiencia sin apoyo. Porque detrás de cada muerte gestacional, perinatal o neonatal hay un hijo o una hija, una familia que le ama y una historia que merece ser reconocida y recordada.
